3 de julio de 2026
Por qué operamos un sistema autónomo propio desde 2009
Pocas empresas de nuestro tamaño tienen su propio AS y bloque IP. Qué es, por qué lo registramos en 2009 y qué gana el cliente — verificable públicamente.
En internet, las redes se identifican con un número de sistema autónomo (AS). Telefónica es el AS3352. Level 3, el AS3356. Y elstir, desde marzo de 2009, es el AS49008 — con un bloque IPv4 /23 propio: 512 direcciones registradas a nuestro nombre en RIPE, el registro europeo de internet.
¿Por qué una empresa de nuestro tamaño se metió en eso en 2009? Por la misma razón por la que hoy seguimos manteniéndolo: independencia estructural.
Cuando tus direcciones IP pertenecen a tu proveedor de tránsito, cambiar de proveedor significa renumerar: cambiar registros DNS, reglas de firewall, VPNs de clientes, listas blancas de terceros. Es el tipo de dependencia silenciosa que no duele hasta que duele muchísimo. Con un AS y direccionamiento propios, las IP son nuestras vayamos donde vayamos: el prefijo se anuncia por BGP a través del tránsito que elijamos, y si mañana cambiara la ruta, ningún cliente tendría que tocar nada.
Para nuestros clientes esto se traduce en tres cosas concretas. Estabilidad: la IP de tu servidor de correo o de tu VPN no ha cambiado en años, y no va a cambiar. Reputación propia: nuestro espacio de direcciones tiene un historial limpio que nosotros controlamos — importa, y mucho, en la entregabilidad del correo. Continuidad: las migraciones de infraestructura se hacen por debajo, sin que el direccionamiento se mueva.
Y como todo lo que contamos en esta web, se puede comprobar: el AS49008, su prefijo y su historial desde 2009 son públicos en RIPE y bgp.tools. El diagrama completo de cómo se conecta — del tránsito tier-1 a los sistemas de nuestros clientes — está en la página de infraestructura.
Desde 2009 pagando las cuotas de RIPE y manteniendo sesiones BGP por algo que casi ningún cliente pregunta. ¿Por qué?
La infraestructura seria se construye sobre cosas que nadie pregunta — hasta el día que importan.